miércoles, 9 de julio de 2008

De una para otra

“ Sí, estoy embarazada ¿y que? Sé que nunca te dije siquiera que ya deje de ser virgen hace mucho y que estar embarazada será, para ti, un golpe mucho mas difícil de afrontar ya que me has creído ‘santa’ y que nunca me animé a decir ‘ya no soy virgen mamá’. ¿Cómo se te ocurre pensar que ni enamorado he tenido? ¿Acaso no te das cuenta que ahora no pasa lo mismo que en tu época? no es que quiera decir que ya estas vieja, pero a ti jamás te a gustado ver la realidad a pesar de tenerla en frente.

No te quise defraudar, no pienses eso. ¿Es muy rápido y soy muy chibola? Sí y sí, pero aun así no pienso tomar como opción a esa salida que de seguro, en algún instante, se te habrá cruzado por la cabeza; deséchala porque no lo haré. Aquel día en el que se informara que estas esperando a mi hermanito lo podrás hacer, pero no reflejes tu egoísmo en mi bebe.

Me encargué de averiguar los primeros síntomas del embarazo en Internet y todo parece indicar que realmente lo estoy; aunque sólo llevo unos días de retraso menstrual, una especie de intuición femenina me dice que hay otro corazoncito latiendo dentro de la que dejará de ser mi plana barriga. El cuerpo se me deformará, los pies se me hincharán y, de una vez por todas, sabré que se siente tener grandes mamas; ya que nunca las tuve...

Pensarás que soy muy osada al estar hablando, ya tan pronto de lo que en unos meses será tu nieto(a) pero es que no dejo de pensar en cómo la gracia divina me ha concebido tan hermoso deseo. Sabes que siempre lo anhele. Mi vida va a cambiar y el dinero escaso será, pero sé que te vas a compadecer de mí y me brindarás tu apoyo hasta un determinado tiempo, claro.

‘Traer un bebe no es como traer una mascota’ me lo repites con redundancia y yo asimilo esta ensordecedora frase y te pido perdón mamá pero a lo que tu llamas ‘error’ yo lo llamo ‘regalo’. Asumo mi irresponsabilidad, por no haber sido un poco mas consecuente y poner un limite a ese chico que tanto quiero.
Tal vez ahora soy tu peor verguenza, mucho mas repugnante que aquella vez que resbalaste en la acera y toda la gente se burlo de ti; soy peor verguenza que eso y esto queda chico con lo que ahora te cuesta decir que soy tu hija, me podrás negar pero a pesar de todo nunca me dejaras de amar. Hay lazos mas que sanguineos que nos unen, mamá, acuerdate de ello.

Te lo repito, espero tu perdón y tu compasión. Te irás acostumbrando paulatinamente; el bebe y yo te queremos desde ya”

0 quieren saber mas: