Él y yo, frecuentamos una hamburguesería, por lo tanto, una noche de diciembre decidimos ir a comer en ese lugar. Entramos sin mirar si conocíamos a alguien, porque al fin y al cabo, eso nunca nos importó. Caminamos hacia el lugar para pedir lo que se nos había antojado.
Una vez que la orden estaba tomada, nos quedamos parados al costado, riendo y conversando; asombrosamente, delante había un enorme espejo, y casualmente, me detuve a mirar a todas las personas que estaban sentadas en las mesas de atrás, de todas las mesas que había visto, un chico en especial, no paraba de mirarme. ¿Quién demonios es?¿Qué quiere?¿Por qué me mira tanto? preguntas iban y venían por mi mente; cuando derrepente, me detuve a mirar detalladamente el rostro de aquel chico extraño.
Cabellos marrones, ojos claros, piel clara.. y sus amigos, que iban a sus costados. ¡¡Demonios!!! a ti te conozco! apuré al chico que preparaba las hamburguesas, se lo dije a él, quienes estaban detrás de nosotros (él se rió xD) pero al fin y al cabo, nos fuimos "volando" del lugar.
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